ÚLTIMO POST 2012

Hola de nuevo chicos! Este es el último post del 2012, y quiero aprovecharlo para hacer balance de esta andadura genial que estamos haciendo juntos.

Cuando en agosto me propusieron colaborar con el blog, me sentí muy halagada, pero a la vez abrumada, por la responsabilidad que suponía escribir posts que gustaran a la gente, y además enseñaran algo. Como gran soñadora que soy, en seguida me ilusioné y comencé a trabajar para obtener ideas, por internet, preguntando a amigos, compañeros, etc. Así, nacieron mis posts, y con ellos hemos descubierto juntos muchas cosas.

Gracias a los tres primeros posts: CISCO Jabber, Corporate IP de Telefónica y Microsoft LINK, hemos aprendido sobre Comunicaciones Unificadas. Y es que en los tiempos que corremos, es la evolución natural de las Comunicaciones. Todas las Marcas de Comunicaciones Unificadas permiten la integración de Voz Corporativa, con las aplicaciones ofimáticas y el PC. Además, incluyen SVAs que nos facilitan el trabajo diario, como pueden ser: Agenda Personal, Buzón Único Multimedia, Comunicador (mensajería instantánea), Directorio Corporativo…

Más tarde, descubrimos: JOYN, la aplicación de mensajería instantánea personal, disponible para múltiples fabricantes, con la que además de chatear, podemos hablar, compartir archivos y videos en tiempo real.

Después, investigamos sobre las diferencias entre CPD – CDG – TIC, y constatamos que un CPD es un edificio de gran tamaño usado para mantener en él una gran cantidad de equipamiento electrónico. Suelen ser creados y mantenidos por grandes organizaciones con objeto de tener acceso a la información necesaria para sus operaciones. Prácticamente todas las compañías que son medianas o grandes tienen algún tipo de CPD, mientras que las más grandes llegan a tener varios.

Con Asterisk abrimos los ojos ante una solución de Telefonía diferente, un programa de software libre, utilizado para que cualquier servidor pueda realizar funcionalidades de centralita.

Y por último, tras el caos con los mensajes que circulaban por Whatsapp, escribí Mensajes en Cadena, para tratar de explicar a la gente que los mensajes en cadena, circulen por donde circulen (email, Messenger, whatsapp…) son una mentira y no deben reenviarse nunca!

Quiero aprovechar este posts para agradecer. Agradezco a Diana Torres la oportunidad que me ha brindado dejándome colaborar en esta iniciativa. He descubierto que me encanta escribir!!!!!

Agradezco también a mis compis colaboradores: Eva Mateos, Rafa Álvarez y Rafa Benítez. Sin ellos, el blog no sería lo mismo.

Y para finalizar, quiero agradeceros a todos vosotros, lectores, que me leáis siempre, que no me mandéis a tomar Fanta cuando os paso el enlace y os doy la lata para que entréis! Hago aquí especial mención a mis más seguidores: Pilar, María, Julia,  Rucho, Marcos, Rubén, Santamaría, Rafa, Alfredo, Manuel, Paul, Elisa… a mis Truños, mis Perreadores, mis amigas del pueblo, mis primas, mi familia, mis amigos…. A vosotros! Sin vosotros, no estaría ahora tecleando estas letras.

Os deseo una Feliz Navidad, y un próspero año nuevo!!!!

Hasta el año que viene, saludos tiperos!

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Desnudando a… (II Parte)

…ÓSCAR PERNÍA

 
(Si quieres ver la primera parte, haz click aquí)

Estamos hablando de Septiembre de 2008…

Fruto de otra de esas casualidades que comentaba al principio, un día me encuentro a Maribel Grau, una amiga desde hace años, que había estado viviendo en Asia y que resultaba estar trabajando en la creación de la empresa que gestionara el proyecto de dicha Terminal. Nos reunimos un par de días para contarle lo que había hecho durante los últimos años y ofrecerle mi ayuda en su inmersión al mundo marítimo y, así, dos meses después, me comentó que estaban buscando a una persona con perfil tecnológico para comenzar con el proyecto, y en particular de un software llamado TOS.  Allá por Noviembre le dije que podía estar interesado, y que estaba muy relacionado con lo que había estado planteando con la Universidad, con lo cual creía que mi participación en el proyecto podía encajar bastante bien. Una semana después, me entrevistaron las dos personas que, desde Hanjin Shipping, se encontraban liderando el Proyecto, Duk-Won Kim y Fernando González, los cuales en una sobremesa cargada de discusiones me terminaron hablando de ilusión y de proyecto. Nos instamos a tener una semana de reflexión y el 23 de Noviembre comunicaba en APBA y a Hanjin Shipping mi decisión de terminar mi ciclo en APBA y abordar la oportunidad que me planteaba como un reto increíble que parecía dar respuesta a mi búsqueda en ir de nuevo mas allá, y encontrar correspondencia a todos estos años de preparación y participación en proyectos, en aquel momento empezando desde cero.

A principios de 2009 comenzaba a trabajar codo con codo con Maribel en la germinación del proyecto. Las primeras semanas se me planteaban como un autentico ‘tsunami’ de trabajo, rodeado de planos constructivos, especificaciones de maquinaria, certificados medioambientales, etc. Además de todo lo que de verdad sí me tocaba, que era la especificación, casi desde cero, del modelo operativo y arquitectura de sistemas que TTIA, la primera terminal semiautomática del Mediterráneo iba a llevar a cabo. Me resulta bastante difícil sintetizar un resumen del trabajo de todos estos meses, pero fue una época de aprendizaje tremenda, en la cual era consciente cada día de que el camino que había recorrido hasta ese punto me hacía estar preparado para lo que estaba viniendo, que debía de nuevo balancear la carga de trabajo y sobre todo poner solución a mi principal carencia en aquel momento, poder comunicarme y gestionar en inglés. Para que os hagáis una idea, a mediados de Febrero puse rumbo al Norte de Europa, a comenzar a tener contacto con las terminales en Rotterdam, Hamburgo y Amberes que ya habían implementado o estaban implementando automatización, y a hablar con proveedores de medio mundo. Recuerdo como apenas podía comunicarme y expresarme en las primeras reuniones en Seoul y Busan con el equipo de proyecto de Hanjin Shipping. Pero, por increíble que me pareciera, en tres meses estaba hablando inglés y gestionando las comunicaciones, especificaciones y reporte tanto con los socios inversores como con todos los proveedores en los que trabajábamos.

En aquellos meses se fueron uniendo al equipo compañeros para las distintas áreas del proyecto, y fuimos trabajando en lo que a la postre sería la parte más importante del proyecto, la formación de un equipo joven, preparado y con una motivación a prueba de bombas, ya que rápidamente caímos en la cuenta del choque de trenes que el modo de trabajar y planteamiento asiáticos imponían en el proyecto, con un calendario y una metodología que se alejaba bastante de lo que la ingeniería en todos los ámbitos debe llevar a cabo para que todo ‘frague’ de forma adecuada.

Cuatro años después, en presentaciones en el mundo de la automatización, sigo repitiendo esas conclusiones que empezamos a tener, y remarco la importancia de la metodología y el enfoque puro de ingeniería como base primordial de la construcción de cualquier idea y parte fundamental del proceso que la curva de aprendizaje que las infraestructuras, sistemas y personas que hacen rodar todos los engranajes necesitan recorrer para llegar a un punto de consolidación que les permita desarrollar la actividad para la que han sido diseñados, de un modo sostenible.

 Las ideas suenan y sonaban muy simplistas, la realidad era una cantidad de trabajo en los cuales el balance y las prioridades eran base para jamás perder el rumbo y saber siempre ‘de que estabamos hablando…’, algunos días se hacia complicado ver esa luz al final del túnel.

El tiempo pasaba lento en aquel 2009, pero el proyecto volaba…en aquel punto para mí fue fundamental conocer a una persona que hoy se encuentra entre mis mejores amigos: entré un día de Abril en el despacho de Juan Ortí, con mi libreta y mi bolígrafo de colores. Ingeniero Industrial y Director de Operaciones de Hanjin Spain con 31 años: me asombró desde el primer minuto la propiedad con la que hablaba de un mundo de capitanes de la marina mercante, reiteraba aun mas la importancia de no perder jamás la visión global y la trascendencia de aquello a que nos dedicamos y un principio básico, y algunas veces utópico, ‘las cosas pueden ser como tienen que ser’. He aprendido mucho y bien de Juan, y desde entonces no he dejado de sentirme acompañado en las ganas de ‘tirar p’alante’ con cualquier cosa que tengamos enfrente. Desde Seoul nos imponian el lema de ‘Innovation makes things happen…’: es genial que a nosotros, tecnólogos, nos inculquen y valoren ese principio, y en aquel y en otros muchos proyectos está presente y resulta fundamental, Pero es nuestra responsabilidad la de hacer que las cosas sucedan, sobre todo en la forma en la que deben darse.

Pasé en 2009 unos 4 meses entre idas y venidas a Seoul y Busan, puerto principal de Corea del Sur y en donde Hanjin Shipping acababa de poner en marcha una terminal semiautomática, HJNC. La relación con el equipo de trabajo allí, que por supuesto gozaba de la confianza absoluta de Hanjin Shipping, y el modo de trabajar fue enriquecedor, pero duro. La forma de trabajar e incluso conceptos básicos con respecto a la profesionalidad y comunicación eran radicalmente distintos a los nuestros, e incluso totalmente contrarios a los de otros proveedores nórdicos o americanos. Me encontré en medio de esta Torre de Babel tecnológica definiendo como TTIA debía funcionar en un futuro para cumplir con los requerimientos de eficiencia, seguridad y viabilidad que los principios del proyecto imponían.

Haciendo uso de la garantía del desarrollo actual de la tecnología, desarrollando conceptos innovadores de fiabilidad, conectividad e integración fundamentados en la potencia suministrada por herramientas como los sistemas de información portuaria (PCS-Port Community System), sistema integral de servicios al buque (VOS-Vessel Operation System) o la introducción de técnicas de inteligencia artificial (AI) para optimizar todos los procesos relacionados con el negocio del tráfico de contenedores. La automatización resultaba la pieza clave hacia la excelencia operacional y un modelo operativo que podíamos estar construyendo desde cero prácticamente. Por muchos viajes que hiciéramos, estaba claro que no existia un modelo operativo mejor que otro y que no teníamos porque agarrarnos a lo que otros hubieran hecho ya. TTIA trato de construir un modelo adaptado al escenario en el que surgíamos, la definición pormenorizada de todos los procesos de operación en el modelo operativo y la selección de las aplicaciones tecnológicas adecuadas y proveedores de experiencia contrastada nos guiarían a seguir avanzando con paso firme hacia este importante desafío de desarrollo de una Terminal de Nueva Generación en el Puerto Bahía de Algeciras.

En Mayo se incorporó al equipo el que desde entonces sería mi Jefe, Antonio Nuño, Capitan de la Marina Mercante y con 30 años de experiencia en Terminales de Contenedores desde los tiempos en los que planificar la entrada y la salida de contenedores se realizaba en base a pegatinas sobre un plano en pizarra de la terminal. Treinta años después todo lo que sucede antes, durante y después de que un barco opera en un puerto es gestionado por sistemas informáticos y software asociado, como el mencionado TOS y todas las herramientas vinculadas a la planificacion y control de los procesos.

Los sistemas hoy día estan preparadas para proporcionar una estabilidad y rendimiento como los requeridos en una factoría trabajando 24 horas al día, los 365 dias del año, en un entorno marino, contra viento y marea siempre…

Empezamos a dibujar procesos, ideas de cómo todas estas ideas podrían encajar y el convencimiento de que todo era posible, que íbamos a traer algo nuevo, nuestras libretas se llenaban de dibujos y colores:

Antonio me ha enseñado más que nadie profesionalmente, y casi sin decirme nada, lo hizo escuchando y construyendo desde el principio, cargándome de toneladas de conocimiento práctico desde su sabiduria, desde el desconocimiento técnico en el ambito tecnológico pero  regalando la confianza y apoyo necesario, basado en sentir que realmente creíamos en lo que estábamos planteando: un jefe y compañero que sólo te tiene que mirar a los ojos para que tengas claro que vamos, ya ves si íbamos… Aquel verano escribimos las especificaciones para el TOS, el detalle de los procesos y de cómo nuestro equipo y los estibadores harían uso de dichas herramientas. Reuniones y reuniones incluso convenciendo a proveedores de que sus soluciones encajaban con lo que otros proveedores estaban llevando a cabo:

  •  Cyberlogitec era nuestra compañia ‘hermana’, propiedad del grupo de Hanjin Shipping, y empresa de desarrollo de software TOS y otras plataformas de booking como MyOceans, referencia a nivel mundial.
  • ZPMC era el fabricante chino de las grúas de muelle STS y las grúas de Patio automáticas ASC.  Y la automatización de los suecos de ABB Cranes.
  • Kalmar-Cargotec, el farbricante finlandés de las méquinas que realizaban el transporte horizontal de Muelle/Puerta a Patio de Almacenamiento, donde la principal novedad eran los Shuttle Carriers.
  • Sistemas de posicionamiento del especialista australiano DGPS SatTel, en combinación con tecnologías de identificación por radiofrecuencia Rfid, del fabricante americano especializado Identec y tecnologías de reconocimiento óptico de caracteres OCR para la lectura de los datos pertenecientes al contenedor, del fabricante israelita Hi Tech.

Éstos y otros formaban la Torre de Babel que habíamos imaginado, habíamos pasado el verano en Busan intentando convencer a nuestros colegas coreanos de la necesidad de montar un conglomerado de tecnologías sin precedentes: me encontraba defendiendo a 10,000 kilometros de mi casa un concepto en el que  el movimiento de un contenedor desde el buque al patio de almacenamiento significaba un intercambio de 32 mensajes XML entre 7 sistemas distintos y transacciones de señales entre cientos de PLCs y sensores que empujaban el camino del contenedor a su posicion correspodiente, una posición calculada en base a algoritmos que dentro del TOS hacían uso de técnicas de simulación e inteligencia artificial para optimizar los flujos de carga actuales y los futuros. Estábamos tan tan lejos de los principios de Antonio con las pegatinas y los cálculos manuales en la estabilidad de los buques…  Sin embargo, era él el que más firmamente creía en lo que estábamos planteando, repitiéndonos una y otra vez que cuando pasaran unos años, nos daríamos cuenta de la trascendencia de lo que en aquellos días andábamos cabilando.

Antonio me instó a organizar una reunión en la que sentaramos a todos los proveedores juntos para poner encima de la mesa todos los planes de acción asociados, tiempos de entrega, contratos…etc ‘Harmony Target’ le llamamos a aquella reunión, un 3 de Septiembre, aún no habíamos convencido a los coreanos, pero la forma en la que terminamos esos dos días encerrados nos dejó a todos convencidos de que no quedaba otra, un simple ‘Just Do It’ y un ‘Go ahead…’ que nos acompañó de aquel día en adelante. Me siguen llamando aquellos proveedores y siempre me repiten que jamás se había hecho un proyecto en esta forma, con una definición somera pero convencida de las ideas y con cero posibilidades de fracaso… y sobre todo me dicen que si bien eso no tenía precedentes hasta entonces, nunca se volverá a llevar a cabo un proyecto en esa forma. Los proyectos en los que participo ahora, con procesos de definición que nos estan llevando años, así me lo demuestran.

Antonio y TTIA me dijeron que adelante, que había que seguir pensando pero que  nada nos paraba ya… hice de nuevo las maletas con un par de aquellos 14 proveedores para reuniones de una semana, en las cuales el lunes mi ‘jet lag’ y yo recibiamos un No!! Coreano rotundo, el martes entrábamos por encima en discusión, el miércoles nos daban un sí condicional y el jueves andábamos montando el calendario de proyecto, forzando a los proveedores a unos tiempos de entrega imposibles y a unos periodos de integración que ya sobre el papel parecían de locos.

No recuerdo en que momento me alcanzó la idea para convencerles, pero siempre recuerdo que  cuando empezaban a hablar por minutos y minutos en coreano, mientras yo miraba en la pizarra escrita de arriba abajo, se terminaban dirigiendo a mi con un ‘Kuranhamnande!!’ que identifique como un ‘tu idea es muy buena pero…’. En una de estas interrumpí la conversación y les dije que si bien nuestra idea les parecía buena, por qué entonces no me escuchaban hasta el final y después decidian?? Aquello les dejó de piedra, caras incrédulas como pensando que este chico español había aprendido a hablar coreano y casi en broma aquello hizo que terminaramos las conversaciones de si era posible para pasar a discutir cómo lo íbamos a hacer: así fue, volvi a Espana con un nuevo Go ahead, ahora unánime, volando y haciendo el plan de proyecto que nos tenian que aprobar desde el avión.

Empieza la accion, rompan filas!!, me enfrentaba a un proyecto de IT que no me creía después de haber estado encerrado en pensar como haríamos funcionar aquello: IBM, Cisco, Oracle… fueron clave en aquella fase ya de implementación…toda esa base de integración nos hacía centrarnos ahora en una infraestructura de IT con unas bases de redundancia, alta disponibilidad y rendimientos a los que nunca me había enfrentado. Hablamos directamente con las centrales de dichos proveedores de servidores, networking, base de datos…con las garantía de la crisis sin precedentes que azotaba el mundo en 2009 y la criticidad del servicio, estabamos hablando de un proyecto de IT de 15 millones de euros pero en un entorno en que una hora más de un buque en puerto puede suponer un coste de 60,000 euros y el coste de la infraestructura en maquinaria se encontraba por encima de los 120 millones de euros. Suponía una inversión mínima en comparación, pero una pieza clave y crítica, el aceite que haría rodar toda esta cadena de engranajes. La importancia de la implicación de todos estos fabricantes, los proveedores extranjeros los cuales se dejaron la piel y el apoyo de proveedores andaluzes como Gibraltronic, Enyca, MGS, Libera Networks, Medes que hicieron nuestra proyecto como suyo hasta las últimas consecuencias y se unieron a nuestro credo hasta el final.

Fue un tiempo precioso, y de nuevo duro…nuestras familias pasaron lo peor de vernos llegar de noche y levantar de la cama de madrugada con las botas de obra y camino a la explanada de nuevo. Hoy miro hacia atrás…lo hicimos, de una forma sin precedentes y algunos días sin visibilidad, test de integración y fiabilidad que en los proyectos en que participo ahora toman meses en ser completados con éxito, con estrictos criterios de validación, y tuvimos 3 semanas, con todo implementándose a la vez que integrándose y de por medio visitas de executives de Hanjin Shipping que nos decían que o lo hacíamos funcionar en una semana o lo desmontaban todo de raíz y ya veríamos. El 13 de Abril de 2010 tuvimos nuestro primer y único buque de pruebas, movíamos 5 contenedores en toda una tarde de pruebas, mientras a cada paso escudriñábamos en esa treintena de mensajes XML para saber qué estaba fallando y qué habéa que corregir y así nos preparamos para nuestro primer barco oficial, el 5 de Mayo de 2010, movimos 204 contenedores al Cosco Oceania al cual con dos grúas y 4 Shuttle Carriers le hicimos una productividad de 20,86 contendores/hora, terminamos de noche, con 20 ingenieros alrededor de todas las herramientas sabiendo todo lo que nos quedaba para que TTIA terminara siendo lo que habiamos visionado desde hace solo un año, parecieron siglos.

La terminal había abierto sus puertas, comenzaba otra fase, en la que cada vez éramos más…se unía al proyecto gente joven, con la ilusión de aprender y poder aportar. El desenfreno de la actividad, el estado de las infraestructuras, sistemas y procesos, aún en fase de estabilización y la falta de tiempo nos hizo enfrentarnos a meses duros en los cuales tirábamos de los compromisos tomados con proveedores para que terminaramos lo que habíamos empezado.

Tras casi un año de desenfreno, paré en seco, pues así mis responsables lo requerían, para pensar en cómo todo lo que se había implementado, ‘cogido con pinzas’ en los inicios de operación debíamos estabilizarlo, optimizarlo y, sobre todo, permitir a todos esos compañeros que se incorporaban al proyecto completar un proceso de aprendizaje que les permitiera disfrutar del desempeño de cada turno basado en ‘saber que estaban haciendo y teniendo conciencia de cada proceso, de cada herramientas…’ Aquí habiamos empezado.

Volví a los inicios de encerrarme y pensar. Eso sí, ahora acompañado por Antonio, Juan y todo el equipo que habíamos conseguido formar. Nombrarlos a todos sería imposible y citar solo a unos cuantos seria injusto: pronto nos dimos cuenta del potencial que la ilusion que habiamos germinado estaba creciendo en todo este equipo fuerte, que sólo teníamos que sentarnos y hablar para que todos fuesemos a una, atomatizáramos las tareas y tuviéramos nuevos planes de acción que cumplir paso a paso. Tras cuminar con Cyberlogitec una fase de estabilización que se centró en lo básico de las herramientas de planificacion y control de las operaciones, y en disponer una capacidad básica al sistema con una carga de trabajo ‘normal’, nos centramos en redefinir los algoritmos que estaban debajo del software interno al TOS, abrir la tapa y descubrir que lo que había dentro de nuestro ATHOS no era lo que necesitábamos y disponer nuevas especificaciones para programadores que debían implementar dicha lógica de operaciones muy muy lejos de nosotros, con conocimiento de detalle pero no sitio para la interpretación.

El trabajo que estábamos haciendo en TTIA empezaba a tener repercusión mundial, casi sin darnos cuenta. A mí me tocaba la suerte y responsabilidad de haber sido el primero y tener que explicar los principios y nuestra filosofía, los visitantes se mostraban impresionados con el esfuerzo tecnológico pero aun más con la juventud y fuerza del equipo. Desde dentro no nos dábamos cuenta, pero todos concluían en que ciertamente era el camino a seguir por la automatización. La tecnología y las máquinas estaban aquí para quedarse, pero cuanto más avanzábamos en el automatismo, más necesaria se hacía la presencia del cerebro humano, la formación y herramientas que dispusieran a nuestro equipo capaz e ilusionado delante de cada barco que asomara la proa por nuestro dique Norte, con la certeza de que su ventana y operación previstas serían reducidas con creces.

Durante la fase de optimización empecé a tener relación con gurús de la industria, con la suerte de compartir conocimientos y experiencia sin miedo a que el otro pudiera mejorar lo que tú ya habías pensado, el contraste de esto con un mundo de investigación continua y patentes me llevó a participar en ferias como el TOC , atendidas por todo el mundo de las terminales, presentando lo que humildemente añadíamos el estado actual de la tecnología, la automatización y la formación de equipos de operaciones. Mi timidez y falta de capacidad para hablar en público no me hacían disfrutar de esas presentaciones, pero a la vez encontraba cada ocasión más interesante el intercambio de ideas con otros que se habían enfrentado a los mismos problemas.

Con un equipo como aquel, quién podia pararnos entonces…en mi caso, disfruté mucho, pero pronto caí en la realidad que suponía la consolidación de TTIA como empresa para mi rol técnico, que ahora demandaba dar a un paso hacia la gestión y la organización, lo cual me ilusionaba y llenaba, pero también me solicitaba intermediar y convencer siempre de que podíamos seguir adelante: siempre reiteraré que TTIA es el proyecto de mi vida pero el giro de mi posición a la gestión no me llenaba del todo, no en aquel momento y estado del proyecto, con todo lo que nos quedaba por hacer.

De todas aquellas visitas y siendo algo tan novedoso, recibí multitud de ofertas, de proveedores o proyectos similares, para hacer básicamente lo que habíamos construido en TTIA: proyectos en Londres, Abu Dabhi, Long Beach…etc En 2011 y con la que estaba cayendo, tuve la friolera de 14 ofertas de trabajo, pero ninguna de ellas me hacía descentrarme de lo que realmente teníamos que hacer y lo que nos quedaba delante.

Terminamos la nueva especificación de los algoritmos, volvimos a construir planes de acción y reorganizamos la empresa con respecto al rendimiento y funcionalidad de las herramientas y sistemas, pero en una de estas se cruzo en vasco llamado Robert Inchausti en mi camino. Vino simplemente a charlar de lo que habíamos hecho, hicimos buena conexión ese día y marchó de vuelta a California, donde trabajaba para Navis, el lider mundial en el desarrollo software TOS con mas de 350 Terminales de Contenedores por todo el mundo.

Todo quedo ahí, en aquel momento esperábamos un hijo en dos meses, con lo cual, además de que mi misión en TTIA estaba lejos de finalizar, jamás pense en ninguna otra oportunidad que no fuera la que ya disfrutaba. Sin embargo, Robert llamó dos semanas después, me contó lo que estaban haciendo y que lo que pasaría en los próximos años en el mundo de la automatizacion iba a ser un punto de inflexión para la industria. Navis tenía grandes planes al respecto, como crear un departamento especializado en su central de  Oakland, en la Bahia de San Francisco. Me peguntó si estaría interesado en explorar nuevas oportunidades con Navis. Le conté nuestra situación personal y le dije que volvería a llamarle la semana siguiente, tras hablarlo con Rosa, mi mujer. Nos pareció interesante escucharlo, Robert tenia la mirada de Maribel, Fernando, Antonio, Juan…esa que te hace creer en lo que te están contando e imaginar lo que podrías aportar. Hablamos durante meses, más que la oportunidad profesional, me interesaba que Navis definiera qué esperaba de dicho departamento y de mi participación en concreto.

Tuvimos nuestro bebé el 30 de Mayo de 2011, y tras aquella explosión de sentimientos, Rosa y yo marchamos a la entrevista en San Francisco, en Julio de 2011.

Tuve un día completo de entrevistas. Lo que ví me gustó. La cultura de Silicon Valley metida a fuego y la filosofía de una empresa de desarrollo de software especializada, ingenieros que rezumaban sabiduría técnica y marítima, y que llevaban más de 20 años trabajando juntos y el horizonte de Navis para captar los proyectos más grandes llevados a cabo en automatizacion no conocidos hasta ahora. Definieron bien lo que querían de mí, y me convenció la idea de mezclar mi conocimiento teórico con el práctico de llevar 12 años trabajando en puertos, y lo que en los últimos tres años había conseguido aprender sobre operaciones y la implementacion de un proyecto de terminal de contendores. Era como si de nuevo la casualidad me pusiera delante justo lo que buscaba, y aunque no sabía de donde venía esta suerte, decidimos dar el salto, empezar una nueva vida en América y criar a nuestro hijo al otro lado del Océano.

Solicité tiempo para poder terminar mi misión en TTIA, tal y como yo entendía que teníamos que hacerlo, consolidé la reorganización y plan de formación  del personal y el ‘hand-over’ al equipo que yo había iniciado, e incluso el esbozo del diseño del futuro de la terminal de contendores y los principios que un proyecto debería establecer para el desarrollo de una posible expansión incorporando todo lo que, mientras estábamos inmersos en él, estaba pasando en el mundo de la automatización el respecto de máquinas, sistemas y software.

Y así, un 1 de diciembre de 2011, empece a trabajar para Navis.

No pasa un día que no recuerde a mis amigos y compañeros en Algeciras, un equipo y un proyecto increíbles que siguen adelante bien fuertes y consolidando todo aquello con lo que nacimos.

Pues… ¡otro tsunami de repente! Navis empezaba a confirmar proyectos en Long Beach, Londres, Rotterdam… los más grandes jamás llevados a cabo: viajé duranate meses para completar mas de 100,000 millas de vuelo en 9 meses. Con un equipo de unas 40 personas dedicadas pero una organización completamente horizontal y de comunicación continua, que reune a unos 120 personas, trabajamos en el diseño de la metodología, las especificaciones, diseño técnico, prototipos, planes de emulación y testeo, configuración…Trabajando en áreas de gran interés y un desafío intelectual grande para mí, que va desde:

  • Poder participar de primera mano desde la germinacion de Proyectos como Long Beach, Rotterdam, Londres, Brisbane, Sidney, L.A., u optimizaciones en proyectos existentes como Euromax, Antwerp, Abu Dabhi, Busan, Brisbane.
  • La participación en el diseño de nuevos algoritmos de Optimizacion e Investigacion Operativa, y colaboraciones academicas como con el profesor Phil Kamiski del Departamento de Operations research de Berkeley.
  • La especificación de las soluciones que daran cabida a nuevos equipos automaticos como los Lift AGV, los AutoShuttles o ASC y la tecnología asociada al posicionamiento, routing y asignación de órdenes de trabajo.
  • Desarrollo de ideas y herramientas que cambiarán el modo en que los usuarios se enfrentan a la Automatización, y a la gestioón de colas de trabajo, control de procesos y manejo de excepciones.
  • La participación en ejercicios de Simulation y emulación para analizar y testear todos estos conceptos y arquitecturas por primera vez, con proveedores como TBA, Inform, FlexSim.

Termino como empecé…disfruto de una vida sentida y alegre, y eso es una suerte grande que comparto con los míos, y, en este punto final, no puedo sino acordarme de la razón ultima de mi existencia, mi familia y mi sangre, y en particular mi mujer Rosa y mi hijo Oscar v2.0. Toda esta ilusión os podéis imaginar que tiene momentos duros, de madrugadas trabajando y estar a miles de kilometros de su lado sin poder contarles que todo lo que hago es por y para ellos, y que mi prioridad primera y última es hacerles felices por siempre, y devolverles todo el amor que ellos me regalan cada momento, y sin el cual nada de esto y de lo que queda por venir tendría sentido ninguno…

Un abrazo a todos, debajo tenéis mi dirección en caso de que cualquiera de vosotros quiera compartir ideas o inquietudes, será un honor hacerlo.

Óscar Pernía

pernia.oscar@gmail.com

Desnudando a… (I Parte)

…ÓSCAR PERNÍA

Óscar Pernía, en la actualidad Director de Automatización en NAVIS LCC. Tras su paso por organizaciones como TTI Algeciras y la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras, hoy nos relata el camino que le ha llevado desde la Escuela de Ingenieros en Telecomunicación de Málaga hasta la Bahía de San Francisco en E.E.U.U.

Estoy satisfecho, a mis 37 años, de tener una vida sentida y alegre en todos los sentidos, levantarme todos los días con la ilusión de lo que queda por venir y acostarme cada noche con pensamientos acerca de lo que vamos a hacer mañana.

 Tengo la suerte de haber engarzado una serie de casualidades que hoy, desde fuera, me hacen pensar en la casualidad y la fortuna como gran compañera a lo largo de mi vida profesional. Todo ello ha sido, eso sí, buscado con fuerza y valor en cada uno de los pasos que he podido dar hacia delante, aprovechando cada oportunidad que he decidido con los míos, haciéndolas nuestras.

Mi padre trabajó para Telefónica durante más de 30 años. Comenzó instalando postes de cableado y llegó hasta Coordinador Provincial de Planta Exterior (Ingeniería). Esto, además de llenarme de orgullo, me hace pensar en el lugar de donde vengo y a quien debo agradecer más que a todos los estudios y todo el conocimiento que hoy reúno a base de su esfuerzo y confianza. Es un orgullo para mí, sobre todo, la forma en la que me han educado: humilde y silenciosa, y manteniendo siempre un principio que me han repetido hasta tenerlo grabado, “Óscar, no pierda jamás el saber qué estas haciendo y de qué estas hablando” y “Trata de levantarte todo los días con la ilusión de lo que queda por venir”. Así me educaron mis padres, Leonardo y María José, entre Madrid, Zaragoza y de vuelta a nuestra tierra Andalucía.

Siempre se me dieron bastante bien los estudios. De pequeño era bastante callado (incluso diagnosticado de principio de autismo por un profesor que seguramente no sabía de qué estaba hablando), pero aprendía rápido y bien todo lo que tenía delante. Más de 30 años después, creo en la base de la ‘observación’ (no sólo en el terreno profesional) como fuente principal de aprendizaje, conocimiento y de aplicación de todos los esquemas mentales y de planteamiento que los estudios nos proporcionan.

Con este pasado cableado y telefónico, alimentado por tardes en la oficina de mi padre  recorriendo esas Centrales de Conmutación gigantes, forjé la decisión de ser Ingeniero de Telecomunicación, casi desde que recuerdo, a pesar de que algún profesor al preguntar y escucharme me reprendía: ‘Niño tu sabes de qué estas hablando!!??’. Yo asentía diciendo que sí y aquí seguimos.

 Tuve la suerte de estudiar en la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación de Málaga, la cual tenía unas notas de acceso allá por 1994 casi inalcanzables y un nivel muy alto. A pesar de disponer de buena base en Física y Matemáticas, y aplicarme duro, los principios fueron complicados. Nos costaba casi la vida sacar los cursos. De ese tiempo, de todos modos, me quedo con las ganas inmensas de aprender, aún tanta teoría a la que hoy le encuentro mas sentido que entonces, y con dos principios grabados a fuego:

  • Cualquier cosa que una persona consiga otra puede hacerlo, con más o menos esfuerzo.
  • La vida no consiste en pasar 20 horas estudiando. Lo que permite a las personas ser buenos profesionales se aprende de todo lo que te sucede. Estudiar es importante, pero complementario siempre.

 Del primer curso, del cual salí limpio en Junio, aprendí ese ‘la vida queda ahí fuera’. Ya en segundo me puse a vivir, además de estudiar, y tratar de seguir construyéndome como persona, entendí que era fundamental y hoy trato de hacer del balance entre la vida profesional y personal uno de los pilares de la Felicidad de mi familia, como bien sabéis eso no es siempre posible pero está en nosotros intentarlo todos los días, y hacérselo saber a los nuestros.

 Los años en la Universidad pasaron volando. En mi ultimo año de carrera decidí tomar una segunda especialidad (Telemática, había hecho Comunicaciones) en paralelo al desarrollo del Proyecto de Fin de Carrera y un Curso de Programación en C++ y Java que me pareció importante debido a todo lo que estaba pasando en el mundo profesional con el boom de las ‘.com’ y el escaso conocimiento práctico que los Ingenieros de Telecomunicación llevábamos al respecto del desarrollo de software.

En aquel momento también se gestionaba todo el despliegue de las redes Móviles 2,5G y todo lo que iba a ser 3G sonaba como un futuro prometedor, y así mi proyecto se centro en el diseño de algoritmos de acceso al medio a través de CDMA. Dicha tecnología era puntera también en todo lo relacionado con las Comunicaciones por Satélite, Esto, junto con la ayuda inestimable de mi tutor de Proyecto para la escritura de algunos ‘papers’ para revistas especializadas, me impulsaron a  aprender del Mundo de la Investigación, más que a simplemente pasar el trámite del proyecto para salir al mundo profesional.

 Por otro lado, me ofrecieron la posibilidad de disponer de una beca en la Agencia Especial Europea (ESA) en cuanto terminara el Proyecto y obtuviera el titulo de Ingeniero. Varias casualidades han cambiado mi vida por completo a posteriori, y tal vez una de ellas fue pasar por un lugar en la Escuela y mirar a uno de esos paneles de anuncios que nunca miraba para ver una petición de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA) buscando un Ingeniero Informático y un Ingeniero de Telecomunicación. Junto con la aventura en mente de la ESA, me interesé,  ya que mis padres y mis amigos estaban en Algeciras y en aquel momento y en el mundo tecnológico que se estaba montando a nuestro alrededor en España era de las escasas posibilidades que se planteaban para poder trabajar como Ingeniero de Telecomunicación en mi tierra y cerca de los míos.

 Tras mucho meditar con mi familia y tutor de Proyecto, todos creímos que debía intentarlo en Algeciras. De este modo en 2001 empecé a trabajar en APBA como Responsable de Sistemas y Comunicaciones. Fue mi entrada al mundo marítimo y del ‘shipping’ en general: centrado en tecnologías radio, planes de cableado, networking…etc. pero teniendo la suerte de aprender todo lo que supone un Puerto como nodo logístico y comenzando a participar en distintos proyectos de optimización de procesos y gestión de comunicaciones, los cuales me ponían en la pista de que la decisión de ‘quedarme en casa’ no iba ni mucho menos a sacrificar mi desarrollo profesional.

 

Mucho campo en el que trabajar, y toda la proactividad y las ganas que me habían enseñado desde siempre: pase 8 años trabajando en APBA con la suerte de pertenecer a un grupo humano y profesional increíble en el Departamento de Sistemas de Información liderado por Máximo Sanz, un matemático cordobés que me ofreció mi primera oportunidad. También en comunicación con otros departamentos, como Operaciones, Infraestructuras, Seguridad Terrestre y Marítima, y empezando a aprender la importancia del trabajo en equipo, de la definición y desarrollo bien aplicados y de las claves aportadas por el planteamiento y metodología del Ingeniero.

 En paralelo a esto, APBA me permitió vivir en un marco profesional con tiempo y recursos para completar mi formación, para empezar con mi Doctorado en Ingeniería, y completar dos máster de dos años, uno en Seguridad y Networking con Cisco System y otro con la Universidad de Cádiz en Logística y Gestión Portuaria. Ambos me aportaron gran conocimiento y visión global para los Proyectos en los que participaba, pero me gustaría remarcar todo lo concerniente al Doctorado y la Tesis, ya que creo firmemente que fue la clave que me permitió ir un paso más allá, con toda la humildad del mundo.

 Comencé con el periodo docente del Doctorado un poco por la inercia de seguir aprendiendo y ampliar mi base de Ingeniería más puramente dedicado a otras disciplinas ‘no tecnológicas’, como la Energía, el Medio Ambiente, o la Infraestructura Portuaria en sí. Sin embargo a la vez que desarrollaba los proyectos asociados a las distintas asignaturas y créditos, comencé a centrar todo el trabajo de investigación en el estado del arte de tecnologías de comunicaciones y procesamiento de señales en entorno marítimo-portuario, y gracias a la ayuda de APBA pude plantear introducirme en Proyectos de identificación automática de buques (AIS), oceanografía o detección de vertidos en el mar vía satélite o señales radio.

 El proyectoRoses detección vertidos fue el punto de inflexión en el cual volví a interesarme por el desarrollo de algoritmos y técnicas de procesamiento de señal en general, encontrando mucho sentido, aun teórico a todas la asignaturas cursadas al respecto en mi época en la Universidad. No me olvido de mencionar la ayuda increíble de mi tutor y amigo, Juan Manuel Gorriz, una persona y una mente irrepetibles, no hay duda. Comencé a interesarme por técnicas de Optimización, en principio orientado siempre al Procesamiento de Señal y en concreto a la detección de voz y tecnologías del habla en las cuales centramos nuestras publicaciones de mayor impacto.

Con el desarrollo de la Tesis, Algoritmos aplicados al Proceso de Señales, casi de bruces y en conexión con el Máster de Logística y Gestión Portuaria, allá por 2007, me encontré con la Investigación Operativa y todo lo que son técnicas de Optimización orientadas a la mejora de la eficiencia de los rendimientos y productividades en Puertos, teniendo la suerte de participar en un proyecto sobre innovación en puertos con APBA, la ingeniería portuaria PROES y la Universidad de Granada,

 Generalizado a Puertos y entrando en las particularidades del shipping comencé a tener contacto teórico a través de la Universidad de Cádiz con la Terminal de Contenedores existente en el Puerto de Algeciras y diversas iniciativas que tenían para mejorar los tiempos de operación de la maquinaria basado en el análisis de los puntos de trabajo, y un modelo espacio-tiempo del posicionamiento de los maquinas y ejecución de las ordenes de trabajo asociadas. Me di de bruces con un problema complejo, sujeto a multitud de variables ‘no controlables’ y con multitud de disrupciones e interferencias derivadas del dinamismo asociado a la gestión y transporte de mercancías, la componente humana de conductores y comportamiento de la propia maquina y ciclos de operación.

 Me pareció un desafío desde el principio, y sobre todo me quedo siempre la impresión de ‘estar todo por hacer’. La industria aeronáutica había pasado a la industria marítima en menos de 100 años de existencia, debido a la imperiosa necesidad de vivir ‘pegado’ al real time y así, multitud de nuestros modelos y teorías iban encaminadas a propuestas que hicieran funcionar un puerto como lo hace un aeropuerto.

 Trabaje mucho con APBA y la Universidad de Cádiz al respecto, pero casi por casualidad y después de terminar una tentativa de segunda Tesis Doctoral, impulsada por todo lo que estábamos hacienda y dedicada a la Investigación Operativa, un trabajo que denominamos ‘Puertos de Nueva Generación’ me puso en contacto con especialistas del mundo de la Automatización en Terminales de Contenedores, una ciencia casi naciendo pero con una proyección increíble. Todo venía alimentado por el interés de tener en Algeciras la idea de desarrollar una Terminal semi Automática en una nueva expansión del Puerto, en lo que se denomina Isla Verde Exterior.

Estamos hablando de Septiembre de 2008…

Óscar Pernía