Aciertos y errores no calculados…¿sabes reconocerlos?

Ayer por la mañana, mientras conducía por la SE-30 en Sevilla (he de reconocer que soy poco hábil al volante y que esta semana la ciudad está casi desierta al celebrarse la Feria de Abril), en una de las incorporaciones al tráfico, un arriesgado conductor se precipitó a mi carril por delante del coche, y una conductora de moto confiada le siguió sin apenas mirar hacia atrás.

Hasta aquí, todo es normal a las 8:30 de la mañana en una ciudad transitada y con tejido empresarial, ¿cierto?

Lo que me sorprendió y me ha hecho pensar es que la conductora de la motocicleta, cuando fue consciente del peligro que había corrido, literalmente se echó las manos a la cabeza al casco, y me pidió disculpas acto seguido.

A esa hora es preferible no maldecir el tráfico, yo prefiero buscar analogías, y encontré esta:

¿Sabemos reconocer un error y nos alarmamos cuando, en nuestras empresas, no hemos hecho algo bien?

¿Reconocemos en qué hemos errado y actuamos en consecuencia?

¿Seguimos a quien va delante sin preguntarnos si hay otras posibilidades?

¿Analizamos lo que hemos hecho, o culpamos a los demás o al entorno que nos rodea?

¿ACTUAMOS PARA CAMBIAR?

Diana Torres

 

Desnudando a… (ENERO)

…IGNACIO DELGADO

@eljovenaprendiz

26 años. Finalizando su último año Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas en la Universidad de Sevilla.

Ha compatibilizado su formación académica con la gestión operativa de Imaginática, una organización sin ánimo de lucro que organiza bianualmente un congreso para acercar universidad y empresa.

Una de sus grandes virtudes es el trabajo en equipo, pragmatismo en la organización y el contacto constante con tecnologías innovadoras.

No tiene grandes referentes, sino que admira a sus propios compañeros, a las personas que se esfuerzan por llegar a sus objetivos, a aquellos que con dedicación y empeño logran sus sueños.

Soy un chico bastante normal, me gusta pasar el tiempo con mis amigos, leyendo, escuchando música y, supongo que por vocación, buscando novedades y noticias que van saliendo en el mundo de la tecnología/informática. Acabo de empezar a desarrollar una aplicación para iPhone/iPad, me voy a encontrar con mil problemas seguro xD.

En un comienzo, no tenía en mente estudiar ninguna de las ingenierías informáticas que hay, siempre me gustó el dibujo y mi primera opción fue diseño gráfico pero, por avatares del destino acabé en la ETSII. En los años que llevo aquí, he aprendido mucho de las personas. Algunas veces es inevitable desanimarte, pero aquí no puedes permitirte el venirte abajo. El padre de una amiga me dijo una vez que ésta es una carrera ‘árida’ y creo que es la mejor definición que he escuchado nunca de ella.

De un tiempo a esta parte ha sido inevitable pensar en dónde me gustaría trabajar cuando acabe los estudios. Tengo la fortuna de estar en un sector que se está defendiendo en estos tiempos tan difíciles y de contar con muchos amigos que ya están trabajando y me comentan sus experiencias.

A día de hoy, el campo que más me llama la atención es el desarrollo web. Mi proyecto fin de carrera trató sobre gestores de contenidos en red, fue una experiencia enriquecedora y con muy buenos resultados. Quizás eso condicione el querer empezar en este sector pero sería muy valiente cerrarse a otro tipo de trabajos.

Cuando hablo con compañeros de la carrera, me invitan a irme a Madrid o a otra ciudad para trabajar. La mayoría coincide en irse durante un tiempo para, a largo plazo, volver. No descarto el viajar a otra ciudad o incluso otro país para encontrar trabajo pero, creo que para comenzar, Sevilla no es mal lugar, hay muchísimas empresas en las que puedes ganar una gran experiencia y abrirte muchas puertas.

Comencé en Imaginática gracias a una compañera; me mencionó que había unas jornadas organizadas por alumnos y, a pesar de que la cosa me llamaba la atención, si no es por ella, no creo que hubiese entrado a formar parte de esta familia, es una de las cosas por las que siempre le estaré agradecido.

Los momentos que he vivido con los compañeros y amigos de la asociación tanto dentro cómo fuera de la escuela han sido muchos y muy buenos, siempre hemos tenido mucha suerte con los compañeros que han decidido participar.

Una de las cosas que he aprendido en esta etapa es que para poder ofrecer a nuestros compañeros unas ponencias que realmente les interesen, es necesario, por no decir obligatorio, hacer un seguimiento de las noticias y avances que más les llaman la atención. No es responsable elegir lo que a un pequeño grupo cercano le gusta desatendiendo a la mayoría. Mediante este seguimiento y en mi opinión, creo que los sectores que rcecen y están en auge son las aplicaciones móviles (IOS, android, Windows mobile, Firefox OS en breve…) y el desarrollo web que, a pesar de llevar más tiempo, no parece flaquear.

Recomiendo muy encarecidamente a los alumnos universitarios a entrar en asociaciones pero ojo, la prioridad nunca deben dejar de ser los estudios. Cuestan demasiado esfuerzo y dinero.

 En las asociaciones aprendes lo que no enseñan en las clases. Yo, personalmente, he aprendido a gestionar a un grupo de personas a mi cargo para organizar a tiempo una actividad, trabajar en equipo, tratar con cargos de empresas e instituciones, no dejarme llevar por los nervios ante situaciones de mucha presión con público…

 Son eventos para las que los profesores no te pueden enseñar y es una oportunidad inigualable.

Según mi experiencia, no es necesario tener cualidades especiales ni un gran currículum para hacer algo grande. En los últimos años, profesores del MIT, abogados, miembros de destacadas empresas dentro del ámbito de las redes sociales o las telecomunicaciones, nos han felicitado por el trabajo desarrollado durante las jornadas. No importa que seas el mejor en algo para formar parte de algo grande. Una de las preguntas más importantes que me hicieron al entrar y hemos seguido  haciendo a los compañeros que querían formar parte de Imaginática era ‘¿Qué te gustaría aprender a hacer?’.

Somos estudiantes, pero, antes que eso, somos personas y siempre podemos seguir formándonos aunque no todo sea código o números.

A día de hoy no me planteo otra cosa que no sea acabar las asignaturas que me quedan y sacar adelante las próximas jornadas. Espero acabar el curso con un pie en el mercado  laboral y poder usar las experiencias que he estado ganando estos años atrás organizando las jornadas.

Ignacio Delgado

Desnudando a…

…BORJA PÉREZ

Borja Pérez, Ingeniero de Telecomunicaciones, políglota y fuertemente orientado al Desarrollo de Negocio.

 Actualmente trabaja como BDM en Magirus, uno de los proveedores líderes en el mercado IT, enfocado en captar las últimas tendencias del mercado y situarlas en una posición de ventaja.

 Con más de 10 años de experiencia en cargos técnicos y de ventas, Borja ha orientado su carrera en estudiar y recomendar las mejores soluciones técnicas para los diferentes usuarios finales las industrias y el desarrollo de nuevos negocios.

Con un alto grado de conocimiento de la tecnología, las tendencias del mercado y una gran capacidad analítica para maximizar los resultados de las soluciones TIC, ha trabajado como freelance para AAPP, ha pertenecido a equipos de trabajo de grandes compañías y se ha sabido adaptar al entorno de un modo excepcional.

 

 
 

Siempre me ha atraído la tecnología. Y ahora, su influencia en el cambio de era que estamos viviendo, ¡los mayas!: energía, comercio, relaciones sociales, política,…

He trabajado siempre en el sector de las TIC, y sigo haciéndolo con un ojo puesto en campos nuevos como las “Smart Cities” o el Internet de las Cosas.

La mayor parte de mi carrera la he pasado en una única empresa, 3Com, adquirida por HP en 2010. Sin embargo, esa experiencia ha sido como pasar por tres empresas muy distintas. Un gigante del sector del networking antes de 2000, tratando de tú a tú a Cisco, con 16000 empleados en el mundo. Después, una empresa que pasó a tener 1800 empleados en todo el mundo y a la que le gustaba considerarse una “start-up”  de 2 billones (millardos) de dólares. Y una última etapa en la que se creó una “joint venture” con Huawei, H3C, que sería posteriormente adquirida por 3Com, con lo que la empresa pasaba a tener 4000 ingenieros chinos de I+D.

 Esta última etapa fue para mí la más interesante por lo que suponía de cambio cultural. Aunque 3Com seguía siendo una multinacional americana cotizando en el Nasdaq, su CEO era chino americano y tenía su despacho en Beijing.

Las diferencias culturales entre europeos y americanos son mínimas. Con los chinos ya hay unas cuantas más. Esto supuso una etapa de aprendizaje, sobre todo en la manera de comunicar, y no me refiero únicamente a cuestiones lingüísticas, que también eran más complicadas. Con los chinos nunca debes dar nada por supuesto, hay que explicar todo detalladamente y sin saltarse ningún paso. Son muy respetuosos con la experiencia y con las jerarquías.

 En contra de los estereotipos, las fábricas y centros de I+D de los fabricantes chinos, no tienen nada que envidiar a ningún fabricante occidental. Tecnología punta y horarios similares a los nuestros, de 9:00 a 18:00 con una hora para comer (en realidad media para comer y media para la siesta que se echan ¡todos! en su puesto de trabajo, encima de la mesa o en una pequeña tumbona).

 Por mi experiencia, los ingenieros chinos son rapidísimos desarrollando nuevo código, pero poco rigurosos. Un bug corregido en una versión de código podía aparecer en versiones posteriores. Creo que se debe a su juventud como ingenieros y como industria. Por otro lado la innovación no es parte de su ADN cultural, aunque, como pasó con Japón, esto cambiará.

 

Centrándonos en la situación actual, y con la visibilidad que tengo desde un mayorista, se ven dos tendencias en los fabricantes de TIC:

  • Una concentración mediante adquisiciones por parte de empresas como HP, Cisco, Dell o incluso Juniper
  • Una expansión de portfolio de fabricantes líderes en su nicho: F5 hacia seguridad o almacenamiento, Riverbed hacia ADC,…

Después de mi etapa en 3Com, tenía ganas de hacer algo distinto. Había trabajado mucho tiempo como preventa y quería otra cosa. Es cierto que un preventa en una organización pequeña como la que teníamos hacía de todo: preventa, postventa, formación, márketing,… pero me apetecía algo distinto. Decidí hacer un máster en una escuela de negocios y pensar hacia dónde dirigir mi carrera. Y entonces surgió la oportunidad de realizar un proyecto colaborando con la Junta de Extremadura. Un proyecto que me pareció muy bonito, la Junta renovaba las redes de los principales ayuntamientos de Extremadura, para adecuarlas a usos futuros: administración electrónica, VoIP, WiFi, a cambio de que se le permitiera introducir  fibra en esas ciudades, que podrían utilizar operadores de telecomunicaciones alternativos.

 La vuelta al trabajo por cuenta ajena fue de una forma natural. El proyecto en la Junta estaba acabando y surgió la oportunidad de incorporarme a Magirus como desarrollador de negocio. Me gustaba el puesto, y trabajar en un mayorista te da una visibilidad global del sector que no tienes en otro tipo de empresa.

 

No sé si tengo algún rasgo diferenciador profesionalmente. Sí creo que me adapto rápido a nuevos entornos. Y algo que siempre me ha gustado es cuidar los vínculos con la gente. Antes de que se pusiese de moda el “networking” o de que utilizásemos el término.

Tenemos que estar siempre en constante aprendizaje. Hoy ya no es algo opcional. Estar lo mejor preparados posible para un entorno nuevo. Y para salir como un cohete cuando la situación económica mejore. Lo que ya no sé es si será en el mismo sector tal como lo conocemos hoy, o incluso en el mismo país…

 

Borja Pérez

Desnudando a…

…CARLOS ANDREU

@Carlos_Andreu

Carlos Andreu. Conferenciante, formador y coach de directivos de empresas nacionales y multinacionales.

Más de 100.000 personas han escuchado sus aclamadas conferencias sobre motivación, conocimiento, desarrollo personal…

Dirige su propia compañía de selección, formación y desarrollo directivo.

Está casado con Alicia, y tiene 5 hijos (Alvaro, Leyre, Marta, Almudena y Mariola), con los que le encanta viajar y ¡atención! ¡Informar del estado del tráfico y radares que controlan la geografía española!

 Con su libro, “Del ataúd a la cometa”, ha conseguido que miles de personas se paren a pensar a qué dedican su tiempo y energía, y cómo alcanzar una vida más plena y feliz.

 

Carlos nos cuenta:

 Aunque nací en Pamplona me considero sobre todo aragonés, que es donde he vivido la mayor parte de mi vida. Además de Zaragoza he vivido en Los Angeles, Washington DC, Barcelona y Madrid, por lo que me siento también de todos los sitios.

Estudié Derecho pensando en la carrera diplomática, pero algo se torció y, tras licenciarme y trabajar un par de años en un departamento comercial, acabé estudiando el MBA del IESE. Desde allí pasé unos años en comercio internacional hasta que hará una decena de años me dedico a la formación y a la consultoría. Quizá porque vengo de dos generaciones de maestros esto de compartir los conocimientos con los demás debe estar en la sangre y desde el colegio me gustaba impartir conferencias, charlas…

Hace unos cinco años decidí especializarme en todo lo que tiene que ver con ayudar a la gente a ser más feliz. A disfrutar de la vida y de todas las oportunidades que este mundo nos ofrece.

 Puede sonar “vanidoso” pero puedo decir que soy un tipo feliz. Tengo una familia estupenda, un trabajo que me apasiona y he conseguido aprender a disfrutar de un montón de pequeñas cosas que nos ofrece el día y que para muchos pueden ser tediosas (una espera en un aeropuerto, un rato conduciendo en un viaje, un rato de lectura…).

En cuanto a la comunicación y la motivación, creo que cualquier persona puede hablar acerca de los temas que le interesan, aunque también creo en el periodista de carrera. Para ambas opciones, en cualquier caso, hace falta estar formado. En comunicación, uno puede saber mucho de un tema pero a veces no tiene esa capacidad de comunicarlo a los demás. Todos conocemos eminentes profesores, sabios, grandes conocedores de sus materias, pero que en el aula resultan aburridos y agotadores.

 Saber comunicar, y hacerlo de manera eficaz es una de las competencias más necesarias hoy en día. Y a la que,  lamentablemente nuestros sistemas educativos le han dedicado poco tiempo. No ocurre así en USA, donde los niños en el colegio tienen asignaturas específicas para hablar en público, participar en debates…

 Si a conocer la materia, le añadimos esa capacidad de “saber comunicar” o “saber transmitirla” tenemos el éxito asegurado. Si además lo transmitimos con pasión (porque creemos en lo que decimos, y somos ejemplo de ello) entonces seremos capaces de convencer a los demás.

Resulta complicado mantener la calma cuando uno se levanta por la mañana rodeado de noticias e indicadores negativos, pero a veces compensa cerrar un poco los ojos ante esto y centrarse exclusivamente en aquellos problemas que nos afectan a nosotros directamente y sobre los que podemos tener cierto control.Es difícil que tú o yo podamos hacer algo por la prima de riesgo, pero sin embargo nos afecta que esta se dispare o pase los 500 puntos como algo propio y personal. Es importante centrar nuestros esfuerzos y preocupaciones en aquello que podemos cambiar, en aquello que está bajo nuestro control.

 Cada uno de nosotros somos los que tenemos que reinventarnos. No podemos esperar que cambie el de al lado para cambiar nosotros. Tenemos que ser cada uno motor del cambio general.

 Efectivamente las cosas ahí fuera están mal, y es posible incluso que se pongan peor, pero debemos asumir cada uno nuestra parte de culpa de esta situación y coger nuestro toro por los cuernos y ponerle remedio.

 Además de ello, ser capaces de disfrutar de nuestro trabajo y de las pequeñas cosas que el día a día nos ofrece nos ayudará a superar esta situación. Y por supuesto formarse. De aquí sólo saldremos haciendo las cosas mejor, y para eso, hay que estudiar. Y mucho.

 Un ejemplo en el que la formación es fundamental son las Nuevas Tecnologías. Personalmente creo que me permiten un trato más cercano con la gente. Las redes sociales en particular y la tecnología en general te permite compartir muchas más cosas: conocimientos, experiencias, ayuda…

Además también te permiten amplificar mucho más tu gestión comercial. Que a veces recibas correos de países lejanos de gente que sigue tus blogs o tu twitter… llena mucho.

 Quizá me apasione o me guste mi trabajo un poco más que a otros. Cuando trabajas en lo que te apasiona, dejas de trabajar y sólo disfrutas. Y yo creo que estoy en ese estadio. Y cuando disfrutas con lo que haces, los otros lo notan.

 Pertenezco a varios organismos o empresas, y a veces tengo la sensación de no llegar a todo. En el fondo todo está centrado en un mismo tema que es el desarrollo de las personas, la formación… bien con mi intervención directa (mi empresa) o bien con la intervención de otros (HumanSpeakers, colaboraciones…).

No es muy distinto a un trabajo en una única empresa. Dentro de una compañía uno participa en distintos proyectos. Pues aquí es algo parecido. Distintos proyectos, de distinto calado, con personas distintas… lo que todavía hace todo mucho más enriquecedor.

Soy feliz. ¿Te parece poco?

Carlos Andreu

Desnudando a…

…ALEJANDRO GALLARDO

@a_gallard

Alejandro Gallardo. 21 años. Comenzando su último cuatrimestre en el Grado Business Administration and Management en la Universidad de Sevilla.

Desde muy joven ha compatibilizado su formación académica con los estudios de música, y ahora, en la Universidad, simultanea las clases con un proyecto de Investigación en Marketing (co-creación de empresas y crowdsourcing)  y prácticas en empresa para el sector asegurador.

Con una capacidad de trabajo en equipo excepcional, grandes dotes de comunicación y empatía, Alejandro se encuentra en una etapa decisiva a nivel profesional.

Desde muy pequeño, si algo he tenido claro, es que no me gusta perder el tiempo. Pasé por infinidad de actividades: clases de teatro, baloncesto, fútbol, ajedrez, clases de inglés,… hasta que encontré el que, en principio, pensé que se convertiría en mi profesión, la MÚSICA. 10 años más tarde pienso que ha sido, es y será mi hobby preferido, pero que mi profesión se encuentra en otro lugar, en el ámbito de empresa y negocio y, sobre todo, haciendo foco en las relaciones interpersonales.

No obstante, tengo mucho que agradecer a la música: De ella aprendí que si quieres conseguir algo, puedes. Aún recuerdo esos días en que salía antes del instituto (al que no prestaba mucha atención), y recorría 70 Kilómetros para venir al Conservatorio a recibir varias horas de clases…y la vuelta a casa mientras anochecía en el bus. Así durante 3 años.

No sé como acabé matriculado en Administración y Dirección de Empresas, la sensación que tengo es que se trata de uno de los mayores aciertos que he tenido en mi vida. Creo que estudiar en la Universidad me ha aportado curiosidad, ganas de saber más y más en un ámbito anteriormente desconocido para mí, la oportunidad de enfrentarme a nuevos problemas, retos, que fuera de ésta no se plantean.

En cuanto a la elección, creo que el marketing es el área de la empresa al que más se adapta mi perfil, a mi personalidad, y en la que más cómodo me siento. Han influido, además, tanto las sensaciones que me transmitía mi primer profesor de Marketing en la Universidad de Sevilla hasta la capacidad de encontrar soluciones y la necesidad de reinventar y reinventarsse que veo reflejada en mis conocimientos ahora.

Pienso que es una materia en la que 2+2 no suelen ser 4, en la que la capacidad de ver una misma cuestión desde diferente puntos de vistas es vital. En definitiva, considero que, gran parte del éxito marketiniano se fundamenta en el feedback con otras personas. Y eso es exactamente lo que a mí me gusta.

Realizar un proyecto de investigación es algo que siempre he visto muy lejano, desconocido, reservado para cierto tipo de personas muy cualificadas.

Por ello mi curiosidad no me ha permitido desperdiciar esta oportunidad. Es muy pronto para decidir si la experiencia puede hacerme cambiar en cuanto a la orientación de mi futuro, lo que sí tengo claro es que se trata de una motivación extra el hecho de estar rodeado de personas (profesores) que me van a aportar conocimiento y experiencia.  Será un complemento perfecto para mi proceso de aprendizaje, así como para esclarecer hacia dónde quiero encaminar mi futuro profesional, que aún está (o, mejor dicho, estoy) repleto de interrogantes.

A prori, y según las ideas, algunas de ellas preconcebidas, que tengo, no me gustaría “encerrarme” en una oficina durante 10 horas al día sin contacto con el mundo exterior.

Echando un vistazo al mercado laboral, me apetece bastante probar en el sector de la Consultoría, pues aunque sea un trabajo que requiera muchísimo me encuentro con la motivación suficiente para afrontar un reto de estas características.

Otros sectores que me atraen, muy dispares entre ellos, son las nuevas tecnologías y el sector  turístico.

Considero que lo único necesario para desarrollarse profesionalmente es tener muchísimas ganar de realizar lo que quiera que sea. Si tienes ese plus de motivación que te haga diferenciarte, creo que las oportunidades aparecen, más aún cuando lo complementas con formación.

Desde mi punto de vista, la situación actual debería hacer que los alumnos estuviéramos más despiertos, con más ganas de aprender, más activos…algo que no veo a mi alrededor. Parece que no se valora la oportunidad de adquirir formación de primer nivel, se asiste a clase casi por obligación y falta una inyección de motivación en todos los huecos de la facultad.

Actualmente estoy realizando prácticas en empresa, las cuales veo como primera toma de contacto con el mercado laboral, como la mejor forma de comenzar a aplicar esa teoría que he estado aprendiendo durante los años de formación. Además, el hecho de compaginarlo con la carrera, creo que hace que desarrolle una capacidad de trabajo, organización y eficiencia superior a la de los demás.

Hasta que no me he encontrado en esta situación, no me he dado cuenta que el conocimiento sin  la capacidad para aplicarlo, no tiene valor.

Con una actitud proactiva, disfruto con mi día a día. Me levanto con ganas de aprender algo nuevo un día más, no pierdo el tiempo en quejarme y trato de cambiar aquello que no me gusta.

Con la actual situación socio-económica, deberíamos dejar de centrarnos en los problemas para sacar los mejor de nosotros mismos. Se trata de una oportunidad para esforzarme y diferenciarme de los demás. Y a eso creo que dedico mi día a día…

Como dice mi bio en twitter: Caer está permitido, levantarse es obligatorio!

Alejandro Gallardo

Desnudando a…

…ANDRÉS BENITO

@andresbenito

Andrés Benito, ingeniero informático, aunque lo disimule. Contrario a todo aquello que se le presupone. Mientras estudiaba, fue representante de la Universidad Autónoma de Madrid para el concurso universitario de programación rápida de la CUPCAM y el último año de carrera lo cursó en la Ecole supérieure d’Informatique, Electronique et Automatique en París.

 Comenzó en Investigación y pasó por Consultoría. Actualmente, y por el momento, continúa en Ventas. Tiene claros sus objetivos y para ello ya ha trabajado en compañías de la talla de Hewlett-Packard e Hitachi Data Systems. En esta última, gestiona el canal de distribución, con un claro enfoque al cliente y el pragmatismo como compañero de viaje.

 Nunca digas “yo nunca…”

Si al comenzar la ingeniería me hubieran dicho que alguna vez trabajaría en el Área Comercial (y feliz) lo hubiera negado. Tres veces.

Pero después de haber probado otras ramas, se abre la oportunidad de vender. ¿Por qué no? Y te subes al carro, y ves que tienes que saber de tecnología, de pasta, de previsiones y de personas ¡Sobre todo de personas! De sus necesidades, sus ambiciones y de cómo encajas tú en su ecuación para mejorar.

La otra razón por la que me encanta mi día a día es la adaptación. Llegar a una reunión y que tengas que ser capaz de gestionar las necesidades de técnicos, directores y financieros hablando el idioma de cada uno es un puzzle muy divertido. Pasar de CAPEX a Teras tiene su intríngulis.


¿Así que es la panacea? ¿Es cierta la visión que se tiene del comercial, con sus  comidas, gin tonics y mucha pasta?

Pues supongo que sí, pero a mi no me ha tocado. A diario se soporta mucha presión, objetivos a corto plazo, una exposición muy alta y en todo ello se cobra algo…si vendes.

Aún así, creo que es una experiencia por la que todo profesional debería pasar, merece la pena conocer a tantas personas cada día y que de cada uno de ellos puedas aprender algo.


Empecé trabajando en HP, donde me dieron una gran oportunidad y aprendí de un montón de increíbles profesionales todo lo que pude. Con algunos aspectos a mejorar (como en todos sitios), HP es un transatlántico de las TIC en España en el que no dejas de conocer ramas y profesionales diferentes.

Y de ahí, de la multinacional de 8.000 empleados en España, del transatlántico, pasé a la fueraborda de Hitachi, una pedazo de multinacional pero con 100 personas en España.

Actualmente soy el desarrollador de negocio de canal y mid-market de la zona centro y sur.  Mi trabajo es ayudar a nuestros socios a desarrollar su trabajo de la mano de la tecnología de Hitachi: Hoy defendemos una oferta, mañana preparamos un pliego y  pasado organizamos un evento, de todo menos aburrirse.


Según mi experiencia, la diferencia está en que en una empresa grande todo está muy procedimentado y siempre hay una persona encargada de cada cosa. En las más pequeñas tú acabas siendo el responsable de todo y los resultados, malos o buenos, son mucho más visibles. ¿Qué es mejor? Supongo que depende de la persona y el momento, no hay una respuesta.


Y cómo no, la crisis. Es muy habitual, después de hablar del tiempo, que te pregunten como se ve la crisis desde una multinacional. Pues jodido, claro, son empresas que dependen de una acción y que no entienden de recesión o estancamiento en un diminuto país. Se crece sí o sí. Y lo mejor es que en Hitachi lo llevamos haciendo desde 2007.


¿Que hacemos diferente?

Sinceramente, no creo que hagamos nada distinto al resto. Trato de de ser ágil, flexible y, por encima de todo, estar encima de cada proyecto. Una de las grandes quejas, y con mucha razón, es que en las multinacionales sólo entendemos de ceros. “Claro, como yo no soy Telefónica…”, “Seguro que si fuera el Santander…” Es necesario acabar con esto. Obviamente tengo que hacer unos resultados, pero mi experiencia me demuestra que muchos proyectos medianos son mucho más agradecidos y enriquecedores que uno grande. Poner todos los huevos en la misma cesta nunca fue bueno…


Para despedirme, simplemente agradecer la oportunidad de explicar mi experiencia, por si a alguien le puede ser útil. Para cualquier consulta, podéis localizarme a través de Linkedin.

 Andrés Benito