Costumbres saludables delante del PC

Pasamos muchas horas frente al PC, bien por trabajo o por ocio, y estas costumbres pueden ayudarnos a mitigar algunos efectos nocivos para la salud derivados de malos hábitos:

  • Mantén una postura erguida, con un ángulo de 90º en tus brazos hacia el teclado.
  • Trata de descansar la vista con frecuencia. Los expertos recomiendan paradas visuales cada 35-40 minutos. Puedes, por ejemplo, hacer este secillo ejercicio:  cierra los ojos unos segundos, y, tras este descanso, cambia tu visión a algún objeto lejano.
  • Coloca tu pantalla a una distancia no menor de 60 centímetros de tí.
  • Existen ya algunos estudios que revelan la afección provocada por una mala postura de las manos que trabajan a diario con un ordenador. Lo recomendable para no sufrirlas es realizar movimientos cada media hora, girando las muñecas, abriendo y cerrando el puño repetidas veces y estirando los dedos.
  • Luz natural a ser posible (o dos focos deluz tenue si se trata de luz artificial), unas condiciones adecuadas de temperatura y humedad,  y una superficie de trabajo de tonalidad clara y sin brillo son las condiciones externas óptimas para permanecer delante del equipo.

La comodidad en el puesto de trabajo también contribuye a la productividad.

A un tip de las TIC
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Desnudando a…

JUAN DE LA HUERGA

@JuandelaHuerga

Juan de la Huerga. Periodista (con todo lo que conlleva) y Redactor Deportivo (eficiente) en el Diario de Sevilla. Amante de la buena conversación 1.0, adaptado a las conversaciones digitales y ahora blogguer en “mis LABORES”.

 

 

Me llamo Juan de la Huerga y me dio por el periodismo gracias al deporte; huelga decir que por verlo, no por practicarlo. Llevo en el Diario de Sevilla desde febrero del 99, salvo un periodo de nueve meses (curiosa coincidencia con la duración de un embarazo) en los que aprendí a hacer labores de Cierre (denostada y vital sección en una redacción) en la delegación sevillana de La Razón. Del 98 hacia atrás, fui catando como becario los sinsabores de esta profesión, siempre desde el punto de vista de la prensa escrita. No he probado tele ni radio salvo intervenciones puntuales, he escrito entradas en páginas de colegas (tengolf.es y eldesmarque.com) y desde hace tres semanas tengo uno propio que por supuesto no he creado.

La tecnología y yo tenemos una relación áspera en la que salgo perdiendo a diario. Me gusta el periodismo de calle, de barra de bar, de curiosear y merodear fuera. Eso ahora es tarea complicada por los recortes en las redacciones y a buen seguro por la relevancia adquirida por internet para perjuicio de los testimonios presenciales. Una noticia o un reportaje no es sólo lo que te cuentan, sino lo que tú ves. En fin, tengo 38 años y hablo como un plumilla del siglo XIX. Si Aristóteles dijo que la virtud está en el término medio, no soy nadie para contradecirlo. El avance de las redes sociales debe ir de la mano con el periodismo puro y duro de toda la vida. En mi humilde opinión.

Habiendo pasado por la facultad, como Dios y la sociedad mandan, no creo que el periodista se haga en la carrera. Es más, se forja en las redacciones de periódicos, radios o televisiones. El intrusismo estaba antes a la orden del día y no por eso había malos profesionales. Ahora bien, ya que hay estudios universitarios, habrá que aprovecharlos… cambiando buena parte de lo que allí se imparte y aprendiendo mucho de los grandes periodistas e incluso de las películas que Wilder nos dejó como legado a propósito de esta profesión tan romántica como hoy de capa caída.

No atraviesan un buen momento los medios de comunicación tradicionales (¿acaso sí los modernos?). Tendemos los periodistas a culpar a los empresarios, editores, la implacable irrupción de internet, la crisis general del mundo y la parcial del sector… A todos menos a nosotros mismos. Ya lo dijo Sartre: “El infierno son los otros”. No inculparnos ni ejercer la autocrítica conduce a la vana autocomplacencia. Algo hemos hecho mal, pero ninguno damos con la tecla por preocuparnos más en lanzar los dardos en otra dirección. Ignoro la solución para que los periódicos retomen una senda productiva y desconozco cómo se puede recuperar la calidad y un mucho de objetividad. Este tema está trillado pero hay que incidir: las empresas periodísticas se vendieron al mejor postor, el dinero público de la Administración, y cuando la gallina de los huevos de oro dejó de soltar pasta… todo se ha venido abajo. Ojalá vuelva algo de lo que hubo, ya sea en papel o en internet. Y no me refiero a la publicidad institucional, sino al periodismo curioso, interesante y que incordia.

Todos hoy quieren ser periodistas, opinadores, denunciantes… Doctores tiene la iglesia y cualquiera no puede hacer esto. Se necesitan años para ganarte a una fuente, para aprender a separar el grano de la paja, escribir un texto medio coherente y que aporte algo novedoso en media hora antes de que suene la campana del cierre, volar para terminar una crónica de un partido a las diez de la noche, no creerte al primero que te cuenta una historieta… ¿Lo puede hacer alguien que no sea periodista? Por supuesto, pero necesita un bagaje, años de experiencia. Desde luego, cualquiera que se coloca delante del ordenador o teclea en su iPhone no es periodista por mucho que él lo desee o incluso que su información sirva para que un redactor tire del hilo.

Ya he apuntado que las tecnologías y yo nos llevamos fatal, pero sí me gusta contrastar, indagar, preguntar, contextualizar una historia en la que cada uno cuenta su batalla como le va y como le interesa. Eso me sigue disparando la adrenalina después de 15 años ejerciendo de periodista deportivo. Y, en muchísimas ocasiones, dudar de lo que te dicen.

En estos años de destrucción de empleo para periodistas, mi situación es privilegiada por el mero hecho de disponer de trabajo. Y es duro decirlo después de 55 despidos en la compañía para la que trabajo. Pienso que aún vienen tiempos peores y que lo único que nos queda es reinventarnos, mejor con la ayuda de la tecnología, claro. Algo se nos ocurrirá. Sólo estoy seguro de una cosa: las noticias están fuera, al alcance de la mano, y el modelo de adelgazar las redacciones con el consiguiente empeoramiento de las informaciones conduce directamente al precipicio.

 

Juan de la Huerga

COMUNICACIONES UNIFICADAS II – Corporate IP

Tras la primera incursión en el mundo de las Comunicaciones Unificadas, hoy os hablo de la marca de Telefónica para satisfacer estas necesidades: Corporate IP.

Corporate IP permitirá disponer de servicios de valor añadido (SVAs) para cualquier tipo de terminal y tecnología. Los Servicios de Valor Añadido permiten una integración mayor de la voz corporativa con las aplicaciones ofimáticas y el PC.

Se contemplan los siguientes SVAs:

•  Agenda personal única

La Agenda Personal Única es una facilidad que permite disponer de una copia de respaldo (backup) en red de la agenda de usuario. Esta funcionalidad aplica a cualquier perfil de usuario (con solo fijo, con solo móvil o con fijo y móvil).

En los casos en que interviene solo una línea fija, la utilización del servicio Agenda Personal Única se realiza a través de una interfaz web o a través de la aplicación Comunicador (Básico, Avanzado).

•  Buzón único multimedia

El Buzón único permite terminar las llamadas de voz y vídeo en un repositorio común en red cuando no se puede establecer la llamada con el destinatario de la misma, y éste sea llamado bien a su extensión fija o a la extensión móvil, por estar apagado, fuera de cobertura, fuera de servicio, no responder, comunicar o bien tener un desvío incondicional de llamadas de voz o vídeo. Asimismo, también permite la recepción de documentos de fax.

•  Comunicador (Básico, Avanzado)

El Comunicador Básico permite a los usuarios de una Corporación enviar y recibir mensajes instantáneos, compartición de archivos, visualizar la presencia de los usuarios tanto en el propio comunicador, teléfono fijo y teléfono móvil (también existe una versión de Comunicador para terminal móvil). Con ello se unifica cualquier tipo de comunicación del empleado en una sola herramienta fácil de usar y de acceder desde su puesto de trabajo, sea éste fijo o móvil.

Además las funcionalidades indicadas anteriormente, el Comunicador Avanzado incorpora la facilidad de Softphone.

Para determinados perfiles de usuario se permite utilizar el Comunicador como softphone, es decir, el usuario puede originar y recibir el tráfico de voz en el propio PC, utilizando auriculares y micrófono.

•  Directorio Corporativo

Con este SVA se propone movilizar aquella información, alojada en los directorios corporativos, y que permite potenciar la comunicación (llamadas, mensajería, etc.) entre empleados.

El servicio de Directorio Corporativo proporcionará al usuario acceso a la información de interés (nombre, números de teléfono y dirección de correo) almacenada en los directorios corporativos. Se puede acceder a la información del Directorio Corporativo a través de aplicaciones como el Comunicador o desde el acceso Web.

Y, para terminar, el más significativo SVA de esta marca:

•  Gestor Personal

La facilidad de Gestor Personal proporciona un interfaz Web de acceso que permite a los usuarios de una Corporación gestionar sus comunicaciones de una forma integrada pudiendo decidir de una forma simple el destino de las mismas en función del origen (identidad del llamante), de su propia localización (y del estado de presencia asociado) y del horario y día en el que se reciban las llamadas. Los clientes pueden disponer de esta facilidad independientemente del tipo de acceso (fijo o móvil) al que se realice la llamada y la configuración y las facilidades asociadas podrán ser idénticas para todos los tipos de acceso.

La web de acceso es: www.gestorpersonal.corporateip.telefonica.es

Y una vez logados, el aspecto que tiene es el siguiente:

Estos Servicios de Valor Añadido, junto con la gama, tipo y número de terminales, permitirán a los Grandes Clientes definir unos perfiles de uso y adecuar los servicios disponibles y la tecnología que mejor se adapta a los requisitos de los usuarios. Corporate IP permite disponer de una solución homogénea en servicios para cualquier tipo de terminal (fijo o móvil). Así, se permitirá la convivencia de servicios en usuarios sólo-móvil, usuarios sólo-fijos y usuarios fijo-móvil.

Además, pueden contratarse independientemente unos de otros.

Para disponer de los SVAs de Corporate IP es necesario que el cliente previamente disponga de una serie de servicios soporte en sus extensiones de voz:

– Agenda: usuarios con cualquier tipo de extensión fija (RTC, Ibercom, Ibercom IP) y/o móvil (Movistar Corporativo).

– Buzón único: usuarios con extensiones Ibercom, Ibercom IP y/o Movistar Corporativo.
– Gestor Personal, Comunicadores y Directorio: usuarios con extensiones Ibercom IP y/o Movistar Corporativo.

Espero que os haya resultado útil, con mi siguiente entrada cerraremos esta trilogía. ¿Imagináis cuál será la próxima solución?

Reputación, quién te cuida mejor que yo

La otra tarde en el autobús de camino a casa  tuve la oportunidad de escuchar la “formativa” conversación de dos jóvenes que criticaban (no demasiado constructivamente) a un tercero. Me encantaría describir cuál fue el detonante y de qué forma se enredó la historia pero por el momento sólo puedo contar que el discurso acabó con un concluyente…

“Es la reputación que se ha ganado”

La palabra reputación la escuchamos en el bus, en el telediario, en las reuniones con nuestros clientes, a la hora del desayuno en un networking,… si tanto cariño le tenemos, ¿por qué no la cuidamos?

A lo largo de tres posts vamos a analizar tres casos prácticos muy diferenciados pero con un par de factores en común: la inminente influencia off-line que generaron y el modo en que los departamentos de Comunicación gestionaron la crisis de reputación.

Hoy, para abrir el apetito, recordaremos el caso de Boeing que suele ser recordado por todos aquellos que alguna vez han oído hablar de lo que ocurrió.

Érase una vez un niño que vivía en Colorado. Se llamaba Harry Winsor, tenía 8 años y una gran pasión por los aviones. Hijo del director ejecutivo de una agencia de publicidad, un día, lápices de colores y folio en mano, dibujó una aeronave que tenía la capacidad de apagar incendios y le dijo a su padre (con la ilusión propia de un niño de no más de metro y medio) que le iba a dar el privilegio a Boeing de construir uno de sus diseños. El padre del pequeño artista envió el dibujo a la compañía con el único fin, me imagino, de que su hijo recibiera una agradable carta felicitándole por su gran trabajo e inventiva. Sin embargo, la carta que recibió resultó ser un documento formal en el que la compañía indicaba que “no aceptaban sugerencias ni ideas no solicitadas”.

El padre, disgustado con la respuesta inesperada que había recibido su niño, relató lo sucedido en su página web hasta que llegó a las redes sociales. Miles de seguidores rechazaron e impugnaron la actitud corporativa que la compañía había tenido con el protagonista de la historia y el impacto que tuvo en Twitter fue tal que el director de Comunicación de Boeing, Todd Becher, acabó reconociendo: “We’re expert at airplanes but novices in social media. We’re learning as we go” (“Somos expertos en aeroplanos pero totalmente novatos en asuntos de Social Media. Vamos aprendiendo…”).

Con esta declaración, aquellos que tanto apoyaron a Harry se dieron cuenta que la compañía buscaba remendar el daño ocasionado. Muchos de ellos habían confiado durante años en la compañía y no podían entender cómo ésta había dejado de premiar la confianza que una vez los consumidores volcaron en ella.

¿El final feliz? La compañía pidió perdón, aprendió la forma en la que en la actualidad gestiona la comunicación y el niño recibió la recompensa por su trabajo y simpatía.

Buscamos aumentar la productividad de nuestra empresa, ser cada vez más competitivos y generar valor añadido pero a veces olvidamos positivar nuestros contenidos y nuestras emociones negativas. Trabajemos entonces por esculpir una reputación que nos haga justicia y por supuesto, más guapos de lo que en realidad somos.

Dicen que los amigos van y vienen y que, sin embargo, los enemigos se acumulan.

Y tú, ¿trabajas tu reputación?

¿Recuerdas la conversación de la que hablé al comienzo del post? Sí, la del autobús…

Un adelanto: no hablaban ni de la aerolínea de bajo coste ni del video que tanto debate está generando.

No os perdáis el siguiente caso práctico sobre la gestión de crisis de reputación online, menos conocido pero igualmente revelador.

Hasta pronto, compañeros! 🙂

A un tweet (…tweets destacados de la semana)

A un tweet, un listado de los tweets destacados de la última semana, aquellos que bien por su contenido, por su difusión o por su relevancia, queremos destacar.

@noelcarrion

Estudio anual sobre Mobile Marketing en España (via @mjlopezz) : http://ow.ly/dQXeE  #cmua #mobile

@Alemateo87

Estudio de los hábitos móviles. Mobile Marketing: http://bit.ly/QEgzgG

@fontanon

El 59% de los internautas españoles tiene un ‘smartphone’ y el 77% de ellos se conecta a diario http://bit.ly/OCfyav  #marketing #mobile

A un tip de las TIC

3 consejillos para “dejarte ver” en Redes Sociales

  • Es mejor que tus palabras interesen a personas y no a Google. El posicionamiento está bien, pero el interés de los demás es más gratificante.

  • No te obsesiones con los seguidores, Me Gusta y los FAVs. Si tus contenidos, comentarios y noticias son interesantes, poco a poco irás llegando a más personas, las cuales te enriquecerán a su vez, y conocerás el efecto “twitstar” por unas horas 😉

  • Cuando expresas tu opinión, es quien te lee el que decide interpretar tus palabras. Sé prudente, explícito y, sobre todo, aclara todo aquello que haya generado un malentendido.

A un tip de las TIC

Desnudando a…

AGUSTÍN VENTURA

@agustinventura

  Arquitecto y Desarrollador Java en AGAPA, la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía, comparte con nosotros su paso por la empresa privada y la Administración Pública en el sector TIC.

Siempre me han fascinado los retos y los desafíos intelectuales, a pesar de lo cual soy un pésimo jugador de ajedrez, ya que necesito que mis esfuerzos tengan alguna recompensa tangible, es decir, soy un constructor nato.  

Este interés me ha llevado siempre a sentirme atraído por la ciencia y la tecnología. A pesar de haber intentado dedicarme a la ciencia (cursé primero de física) descubrí que me gustaba más la carpintería y la mecánica (o que era tan pésimo estudiando física como jugando al ajedrez), así que estudié ingeniería técnica en informática de sistemas en la Universidad de Sevilla y decidí dedicarme a las aplicaciones web.  

Tras haber chapoteado en los entornos PHP y de diseño web, decidí re-orientarme y especializarme en Java. Los esfuerzos dieron sus frutos cuando obtuve tres certificaciones de Sun (ahora Oracle), relacionados con ésta tecnología.   No me he conformado con unos títulos que a la postre no dejan de ser papeles, si no que día a día trato de aplicar tanto lo aprendido con estas certificaciones como las nuevas tecnologías y mejores prácticas emergentes en los proyectos que tengo entre manos.  

A lo largo de mi carrera he tenido la fortuna de trabajar tanto en el sector privado como en el público, lo que me ha permitido enriquecerme enormemente.   En el sector público encuentras a gente enormemente concienciada, con un sincero interés por hacer las cosas bien y de ninguna otra manera. Gente que, sin embargo, muchas veces tiene que pelear contra el mayor defecto de las administraciones, la inercia. A pesar de que podemos pensar en esta inercia como algo malo, si consigues cambiar el rumbo se convierte en un aliado y los recursos de las administraciones son sencillamente ingentes.   El sector privado, en general, es mucho más ágil, se puede apostar más fácilmente por nuevas tecnologías o metodologías, hay más movilidad de personal, con lo cual vives en un entorno de enriquecimiento continuo. Sin embargo, peca demasiado de la orientación a los objetivos lo cual produce muchas veces que el personal se queme rápidamente.  

Esta caracterización es bastante grosera, he trabajado con empresas privadas ejemplares (ágiles, con personal altamente cualificado y motivado) y no tan ejemplares. De la misma manera en el sector público siempre puedes encontrar los males endémicos de la administración (burocracia, personal desinteresado, falta de recursos) o todo lo contrario.   Al final cada organización es distinta porque esta formada por personas con sus propios intereses y forma de ser, con lo cual terminamos siempre en zonas grises.

Hoy en día trabajo en un organismo público y tengo una visión bastante centrada en éste, siendo mi relación con el sector privado de cliente/proveedor.   A pesar de lo que se pueda pensar la situación de las administraciones públicas con respecto a las TIC es muy buena, simplemente necesitamos tiempo para que madure (en ese sentido las empresas privadas lo han conseguido antes).   Lo importante es que hay una mentalidad de “no retorno”, las TIC ya no son una facilidad que se le da al ciudadano, sino una necesidad y eso ha hecho que toda la inercia que comentaba antes se vuelque en esta dirección.  

Creo que es un muy buen momento para trabajar en la relación TIC / AAPP, ya que podemos aprovechar toda la experiencia obtenida en el sector privado en los últimos 20 años y aplicarlos en las administraciones, ¡todo ello sin olvidarnos de las últimas herramientas que tenemos!  

Un ejemplo de esto fue mi incorporación a la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (antes EPDAPSA). Buscaban alguien joven, con experiencia en el sector privado y un trasfondo en Java, para formar un departamento de estandarización e innovación. La verdad que, como suele decirse, tuve la suerte de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.  

A lo largo de todo mi desarrollo profesional he tratado de mantener una actitud de, citando a Steve Jobs, “stay hungry, stay foolish”. Experimento con nuevas tecnologías, soluciones y enfoques, lo cuestiono todo y lo pregunto todo, nunca doy cosas por sentado y siempre trato de aprender de todas las personas con las que trabajo.   Creo que es fundamental mantener una actitud de inconformismo constructivo y de tratar de plantearle al cliente soluciones mejores, que algo se haya hecho siempre así no significa que tenga que ser así. Muchas veces se piensa en el paso del formato analógico (papeleo) al digital como una simple conversión. Creo que en eso nos equivocamos y deberíamos presentar a nuestros clientes todo el potencial que ofrecen las TIC.  

En cuanto a mi puesto de trabajo actual, digamos que soy una especie de consultor interno. Desarrollo un framework interno de la empresa (basado en JSF, Spring y JPA), doy formación sobre él, documento, soluciono dudas y en general también atiendo todo tipo de peticiones relacionadas con Java.  

Mi trabajo, por tanto, es horizontal en un entorno vertical en el que hay grupos de trabajos asignados a proyectos concretos. A este respecto, soy un privilegiado.   Me sigue apasionando construir el mejor software posible, creo que estamos viviendo una situación increíble a un nivel global. Nos vamos dando cuenta de que en las TIC no tenemos por qué imitar a otros campos (como la ingeniería) y por tanto estamos desarrollando nuestro propio camino y forma de hacer las cosas, inspirándonos pero no copiando.

Movimientos como Lean Software Development y libros como Getting Real de 37signals son una buena muestra de eso. Estamos adquiriendo conciencia de nosotros mismos y poco a poco vamos reflexionando y mejorando, es apasionante vivir todo este proceso (¡y tratar de aplicarlo/colaborar!).  

Por otra parte la eclosión de nuevas tecnologías sigue tan rápida como de costumbre. En apenas 6 años hemos vivido el asentamiento de técnicas como AJAX, la eclosión en el mercado de los smartphones y estamos sufriendo el terremoto del Cloud Computing.  

Hoy por hoy tengo que dedicar mucho tiempo libre para mantenerme al día y ser capaz de separar el grano de la paja (¿Merece la pena usar estas herramientas nuevas? ¿A qué tipología de proyecto se aplican? ¿Cómo puedo usarlas más eficientemente?) Pero la verdad es que sigo disfrutando como el primer día.

Agustín Ventura